Impresionante Somos tan autorreferentes, que hasta que no sentimos en nuestra propia piel lo que está ocurriendo, no comprendemos a los demás. Lo triste es que seamos los últimos en darnos cuenta, porque para entonces muchas especies ya habrán desaparecido.
Aquel maldito día en que el mono tuvo conciencia de SER fue quizá el principio del fin de su paraíso. Fue. Y se lo creyó tanto y se subió tan arriba que ahora nos tienen que contar con dibujitos las cosas más evidentes para que las podamos entender. ¿Nos daremos cuenta poniéndolo en nuestra egocéntrica piel? Mmmm, no sé si ni con esas. Todavía lo vemos muy lejos y lo tenemos encima...
Muy bueno. ¿Como se te ocurrió buscar eso? Nos deja de tontos, pero eso sí : siendo (que es más mejor) ;-).
No me atrevía a abrir el vídeo porque temía encontrarme con algo desagradable,así ha sido.Pobre oso y no tan pobre hombre,tendremos lo que nos merecemos,y nada,que no hay manera de tomar medidas ya. Creo que nuestra especie no es muy lista.Así nos va.Abrazo.
Amistad. Keith Haring . En Wikipedia Se ha producido un curioso y anecdótico incidente esta tarde. Lo siento por la angustia o decepción o quizá no conozca qué sentimiento despertó en vosotros (o al menos algunos) amigos del blog. Llegué a casa temprano, cansado de la semana. Me senté delante del ordenador dispuesto quizá a escribir una entrada, pensando en lo que podía compartir, como esas tertulias que hablaba Nacho hace poco en su blog, algo con quien me lee... y ya ante el teclado me sentí cansado para escribir. Pensando que mañana me voy temprano a Segovia, a mi retiro finsemanezco, me puse a buscar en youtube algo que me gustara para dejarlo subido para el fin de semana. Encontré esas dos canciones de Pink Floyd que es un grupo que me gusta mucho (madurito que es uno). Así encontré ese video de "Goodbye Cruel World/Is There Anybody Out There?" y me pareció genial, no sólo por la canción sino por la plasticidad e impactante de la imagen, que a mi entender era alguien q...
El lastimoso lunes apenas deja recordar el fin de semana, lo su propina extra de día y con esa felicidad tranquila que nos hace pensar que siempre llega un tiempo mejor ... aunque haya que esperar el fin de semana para ello. Reconozco que también vivo de rutinas, que me agobian aunque sean felices. A veces ir una y otra vez al mismo sitio, reconocer el paisaje conocido y recorger y marchar. Una de mis costumbres ha sido siempre atribuir los tragos (cócteles) un sitio determinado. Sé que este no es un país de cultura de combinados, y que a los tipos duros se les antojan mariconadas mientras se meten entre pecho y espalda un cognac por la mañana de desayuno. Siempre pienso en la suavidad de degustar algo lentamente, con un sabor que comienza a ser una insinuación en la lengua y que entra muy lentamente hasta apoderarse de nosotros después de tercero o el cuarto. Dulce entrega a la de los cócteles. Pues este fin de semana rompí mi ritual de mojitos, que suelo tomar cuando empieza el calor...
Después de mi primera excursión a Londres . Volví muchas veces. Recuerdo la segunda o la tercera vez quizá. Trabajaba esta vez para una empresa inglesa-americana. Uno de estos inventos de las .com, que pagaban muy bien, y que al final no producían nada que tuviese valor. Quienes estén relacionado con el mundo de Internet, sabrán recordar aquella época. La empresa en cuestión sacaba básicamente el dinero de la cotización de sus acciones en la bolsa, que para los neófitos (o mas bien para las personas normales, comunes y corrientes), es una gran juego donde unos titulos (correspondientes a compañías o empresas) suben y bajan de valor, sin que uno sepa muy bien por qué y por caprichos tan frívolos como una cena que se produce entre la heredera de Hilton, Paris Hilton y un imbécil de pelas o un imbécil pringao. Digo imbécil por la natural consecuencia de cenar con quien se menciona anteriormente. Las acciones relacionadas indirectamente con esta señorita o su entorno pueden subir o baja...
Comentarios
Somos tan autorreferentes, que hasta que no sentimos en nuestra propia piel lo que está ocurriendo, no comprendemos a los demás. Lo triste es que seamos los últimos en darnos cuenta, porque para entonces muchas especies ya habrán desaparecido.
Besos
Aquel maldito día en que el mono tuvo conciencia de SER fue quizá el principio del fin de su paraíso.
Fue. Y se lo creyó tanto y se subió tan arriba que ahora nos tienen que contar con dibujitos las cosas más evidentes para que las podamos entender.
¿Nos daremos cuenta poniéndolo en nuestra egocéntrica piel?
Mmmm, no sé si ni con esas.
Todavía lo vemos muy lejos y lo tenemos encima...
Muy bueno. ¿Como se te ocurrió buscar eso?
Nos deja de tontos, pero eso sí : siendo (que es más mejor) ;-).
Besos
Creo que nuestra especie no es muy lista.Así nos va.Abrazo.