Londres II
Después de mi primera excursión a Londres . Volví muchas veces. Recuerdo la segunda o la tercera vez quizá. Trabajaba esta vez para una empresa inglesa-americana. Uno de estos inventos de las .com, que pagaban muy bien, y que al final no producían nada que tuviese valor. Quienes estén relacionado con el mundo de Internet, sabrán recordar aquella época. La empresa en cuestión sacaba básicamente el dinero de la cotización de sus acciones en la bolsa, que para los neófitos (o mas bien para las personas normales, comunes y corrientes), es una gran juego donde unos titulos (correspondientes a compañías o empresas) suben y bajan de valor, sin que uno sepa muy bien por qué y por caprichos tan frívolos como una cena que se produce entre la heredera de Hilton, Paris Hilton y un imbécil de pelas o un imbécil pringao. Digo imbécil por la natural consecuencia de cenar con quien se menciona anteriormente. Las acciones relacionadas indirectamente con esta señorita o su entorno pueden subir o baja...