Gin Tonic
El lastimoso lunes apenas deja recordar el fin de semana, lo su propina extra de día y con esa felicidad tranquila que nos hace pensar que siempre llega un tiempo mejor ... aunque haya que esperar el fin de semana para ello. Reconozco que también vivo de rutinas, que me agobian aunque sean felices. A veces ir una y otra vez al mismo sitio, reconocer el paisaje conocido y recorger y marchar. Una de mis costumbres ha sido siempre atribuir los tragos (cócteles) un sitio determinado. Sé que este no es un país de cultura de combinados, y que a los tipos duros se les antojan mariconadas mientras se meten entre pecho y espalda un cognac por la mañana de desayuno. Siempre pienso en la suavidad de degustar algo lentamente, con un sabor que comienza a ser una insinuación en la lengua y que entra muy lentamente hasta apoderarse de nosotros después de tercero o el cuarto. Dulce entrega a la de los cócteles. Pues este fin de semana rompí mi ritual de mojitos, que suelo tomar cuando empieza el calor...
Comentarios
Besos y buenos días.
Esas calles desiertas y de día a la vez (un placer), no se ven más que madrugando .
El control de calidad está garantizado.
¿La cantidad?
No sé...
¿Inter-Rail ? ¿Y por qué no?
;-)
Un beso de su asesora de ocio
PICHI DISFRAZADA.
UN ABRAZO
ANGEL LUIS
Pero cómo lo hará?
Si lo difícil no es que que las calles estén desiertas! es q siga andando sin parecer moverse!
Es increíble!