Gin Tonic
El lastimoso lunes apenas deja recordar el fin de semana, lo su propina extra de día y con esa felicidad tranquila que nos hace pensar que siempre llega un tiempo mejor ... aunque haya que esperar el fin de semana para ello. Reconozco que también vivo de rutinas, que me agobian aunque sean felices. A veces ir una y otra vez al mismo sitio, reconocer el paisaje conocido y recorger y marchar. Una de mis costumbres ha sido siempre atribuir los tragos (cócteles) un sitio determinado. Sé que este no es un país de cultura de combinados, y que a los tipos duros se les antojan mariconadas mientras se meten entre pecho y espalda un cognac por la mañana de desayuno. Siempre pienso en la suavidad de degustar algo lentamente, con un sabor que comienza a ser una insinuación en la lengua y que entra muy lentamente hasta apoderarse de nosotros después de tercero o el cuarto. Dulce entrega a la de los cócteles. Pues este fin de semana rompí mi ritual de mojitos, que suelo tomar cuando empieza el calor...

Comentarios
Oé, oe,oe,oe,oe,oe,oe,oe,oe....
Abrazos.
Besos!
Y de la mezcla que sale de la roja con la envidia nació el naranja en camiseta, con dorsal de tacos y plantillazos y destrucción como esquema mezquino.
Fue tan justa la victoria como merecida la sucia derrota.
Como comentaron ayer en la retransmisión, ganó el fútbol.
Lo único que siento es que llegaron ahí "machacando" a Brasil.
Juro que voy a tener pesadillas con los ojos de Van Bommel.
Un abrazo
Jamás creí que sería testigo de un triunfo de España en el Mundial de fútbol. Ahora ya puedo creerme cualquier cosa.
Besos