domingo, 30 de agosto de 2009

Agnello

Conducir casi 700 km apenas sin parar, en un pequeño coche, somos tres.
El recorrido Venecia-Sorrento descubre un paisaje que va cambiando según el clima, la latitud y el poder adquisitivo de sus gentes. Un viaje de la Italia rica a la Italia pobre.
El Véneto, Emilia-Romaña ,Umbría, Abruzos, y finalmente la Campania. La Toscana con sus campos de vides, sus verdes, sus ciudades señoriales, al leer el letrero me hace pensar que debo volver aquí y pasar un tiempo...encontrarme con mi yo en el tiempo, cuando yo era otro y vivía aquí.
El verde a medida en que nos acercamos a Nápoles se torna fabril, y al menos el camino desde la salida de Nápoles a Pompella, además de mostrar el Vesuvio, muestra numerosas edificaciones de hormigón o antiguos basureros industriales.
Llegamos ya de noche a Sorrento. Después de entrar en una complicada península donde se ocultaba el sol.
Buscábamos el hotel reservado en la calle Agnello. El GPS, el cuarto integrante del grupo, daba orientaciones equívocas y desordenadas, que ni yo, el segundo en desorden, era capaz de perdonar.
Finalmente, el cuarto integrante nos pide hacer un giro de casi 270 grados en una carretera que tiene una entrada curva hacia arriba, a la montaña.
Apenas se podía girar y a su vez el giro nos dejaba en mitad del tráfico. El coche se cala, el chófer suda, todos sudamos junto con él, el tráfico no se detiene y cualquier conductor de los que pasa está dispuesto a pitar y no aminorar la marcha.
Lo ya mas terrible es cuando oímos al chofer
- ¿está el coche apagado o encendido?...es que el mío es de diesel, saben? y éste es de gasolina...
Estuve a punto de salir del coche y parar el tráfico para que se pudiera realizar la maniobra. Volvemos a arrancar el coche y esta vez salvamos la cuesta, que parece infinita y que cada vez se estrecha más. Arriba grandes y aisladas casas que tiene en sus puertas coches de alta gama. Un ruído de música y fiesta nos hace sospechar que quizá no es el camino hacia el hotel...aquella empinada cuesta nos ha llevado a una calle que no tiene salida, donde sólo hay pocas casas donde alguien con dinero celebra algo. Demasiadas sospechas para una zona tan cerca de Nápoles
Bajamos lo mejor que pudimos y en el próximo pueblo o al menos aproximación de casas
preguntamos por el hotel..
Ah, nos dice la signora... Agnello, no es Sorrento, es otro pueblo.
Así descubrimos que nuestra dirección estaba mal escrita (de internet) y que lo que pensamos que era una calle, era un pueblo llamado Agnello.
Con las indicaciones llegamos, después de pasar por esas carreteras estrechas que dan al mar, a una altura de vértigo, donde las luces de los barcos se ven cada vez mas pequeños y Nápoles es un resplandor muy muy lejano.
Finalmente llegamos a aquél pueblo. En la puerta del hotel, como si nos estuvieran esperando, un hombre joven y otro mayor respondieron a mi pregunta si aquel era el hotel y si tenían reservada una habitación a nombre de Alberto... Afirmaban a todo y con prisas, lo cual me hacía pensar que tendrían muy poca gente allí y estaban desesperados por alojarnos. Les dije que tenía el coche fuera y dos mas esperándome, a lo cual siguieron afirmando cuando me di cuenta que era mejor que cambiara mi inglés por el español, que así nos entenderíamos mejor.
Después de dejar a uno, fuimos en busca de un parking, que nos permitió perdernos una vez mas, esta vez, sin GPS, teléfonos o
identificación posible. En pocos segundos nos vimos fuera de aquél pueblo, in orientación de hacia dónde quedaba Nápoles o Suiza o tan siquiera el mar.
No sé finalmente si fue la providencia la que nos volvió a encauzar pueblo adentro.
Al levantarnos por la mañana, del balcón-terraza compartida provenían los típicos chillidos italianos. Una mujer que mas que le habla al marido y regaña al niño al mismo tiempo. Un hombre que responde y le grita a su mujer. Estuve sentado en aquél balcón casi media hora. No sólo mirando la vegetación del sitio, que ya difería del norte de Italia, sino tratando de visualizar la imagen de aquellas películas italianas de Rosselini de los años 60.Esa imagen que me provocaban aquellos diálogos, sonoros, estridentes, llenos de sentires.
Bajamos a desayunar y el tío joven de la recepción que tan cordial estuvo la noche anterior, se puso serio al conocer que pretendíamos desayunar a las 9:40 de la mañana cuando el desayuno se servía hasta las 9:30. Curioso, me dije, y nos marchamos a desayunar en el bar de la esquina. El pleno desayuno en aquél bar que daba a la calle principal, comenzaron a desfilar carros fúnebres, con su correspondiente corte de coches de dolientes, mientras la gente se agolpaba a ambos lados de la calle o en la escalinata de la iglesia de enfrente.

Cuánto respeto a la muerte - pensé...a pesar del poco respeto a la vida que parece tener la sociedad del sur italiana. Tanto crimen organizado, tantas bandas, tantos jóvenes que pierden la vida por unos gramos de coca...
Pero allí estaban todos, observando, algunos se persignaban, un ejército de motocicletas seguía aquel sepelio.
Una imagen nada turística de la costa amalfitana. La muerte en la calle del pueblo, los honores y las galas para alguien que fue paisano quizá de allí. Un cuadro de santos en un kiosco, al lado un otro de una chica provocativa con las piernas entreabiertas y blusa transparente... en medio del silencio de la comitiva una madre no deja de gritarle al crío que se ha antojado de un helado.

De Venecia-Sorrento aquí

miércoles, 26 de agosto de 2009

Ayo

No puedo dejar de oir en estos días...

Echadle un ojo a Ayo



Get out Of My Way


Get out of my way
It's not the let to say
I don't want to go, straight
So get, get, get out today

Would you around in circles
On a big, on a board
Each round i'm getting mostress
Cause you block my way home
Would you i'm in danger
Cause i rather to kill
So if you don't want swallow my anger
You should keep your who and shem
Just keep your who and shem

Get out of my way
It's not the let to say
I don't want to go, straight
So get, get, get out today

Get out of my way
It's not the let to say
I don't want to go, straight
So get, get, get out today

Would in my memorities
Since you've been forgot
Don't in their hope your sense more grow
You've been to board
And now you really want it so

It's not the let to say
I don't want to go, straight
So get, get, get out today

Get out of my way
It's not the let to say
I don't want to go, straight
So get, get, get out today





Life Is Real

Some people say that i'm to open they say it's not good to let them no everything about me and they say one day they will use every little things against me but i don't mind maybe they're right that's just how it is and i got nothing to hide.

i live my life the way i want i got nothing to hide nothing at all life is not a fairy tale life is about more cause life is real.
i live my life the way i want i got nothing to hide nothing at all life is not a fairy tale life they should know taht life is real.

A friend of mine gave me an advice he saiybe careful and think twice before you talk about your life protect yourself just keep quiet the more they know the harder they try to spoil your ways to spread lies and even though i know he could be right i just said i..

i live my life the way i want i got nothing to hide nothing at all life is not a fairy tale life is about more cause life is real.
i live my life the way i want i got nothing to hide nothing at all life is not a fairy tale life they should know taht life is real.

Me i be ayo ogunmakin fear no foe i am real from head to toe just like my heart and my soul.
Me i be ayo ogunmakin fear no foe i am real from head to toe like life is real and you should know.

lunes, 24 de agosto de 2009

Érase una vez Venecia

Creo que después del día de hoy, el mas caluroso de este año, del decenio quizá o de toda la historia podemos esperar a que nos ocurra lo mismo el próximo verano y repitamos las misma palabras.
La vida suele repetirse en círculos, algunos apenas perceptibles, el Déjà vu perenne.
Quizá por eso me gusta viajar. Es una manera de auyentar los Déjà vu, a los que no temo, pero me producen la ansiedad de alguien que quiere recordar cuándo se produjo algo anteriormente.Tomo la libreta de anotaciones del viaje, esa que llevé en lugar de del laptop, y a pesar de no ser una moleskine como la de Fátima, me sirvió para ciertos datos útiles del viaje y algunas impresiones.
Me llama la atención de no haber escrito nada en Venecia. Nuestra primera parada después de salir de Suiza. Llegar a la ciudad de los canales es algo emocionante. A pesar de las impresiones preconcebidas, el espectáculo de la ciudad que mas que surgir del agua se hunde en ella. La decadencia de sus casas, de las calles, y ese contínuo movimiento de gente que va y viene, no sólo turistas. Hay algo fascinante que me atrapó gran parte de mi visita: ver cómo descargaban desde barcazas los productos que se consumen en la ciudad. Ver cómo atracan, y esa suerte de camioneros del agua comienzan a descargar, cajas de fruta, piezas de carne, electrodomésticos. Mas allá de la imagen romántica (real) que da la ciudad hay un movimiento constante que pasa por los muros de piedra que contienen las historias petrificadas, las historias terribles, los amores imposibles, los consumados, las traiciones, las torturas ...todas esas historias que no sólo leímos alguna vez, sino que casi se pueden palpar. La memoria de los sitios. A veces trato de pensar que no es cierto eso que percibo. A veces no quiero reconocer que casi se puede tocar esa memoria de los sitios.La señora que pasea en la góndola, que lleva sombrero y observa a su marido, sentado casi al lado del gondolero que le grita algo a sus otros colegas, piensa en lo diferente que sería si estuviese sóla allí. El señor canoso con traje impecable que va caminando hacia el café piensa en su nieta que marchó hace dos meses de casa y vive con su novio en Roma. Los dos últimos peldaños del puente de Rialto estuvieron manchados de sangre durante una semana, luego de aquella muerte de un capitán de la armada a manos de un teniente, del cual nada se supo. Un siglo mas tarde, se llenaban de pastillas de aquél camello que corría delante de los carabinieri.
Venecia nos alojó en el tipico palacete veneciano, venido a menos, pero reconvertido en hotel. Un lugar casi imposible de hallar de antemano, donde el GPS se inmovilizó muchos metros antes y por donde pasamos una y otra vez antes de encontrarlo.
San Marco es de una escenografía agradecida. Verla una y otra vez no quita el asombro de su contemplación y ya no te importan los japoneses (si al final ya todos somos un poco como ellos) y sólo quieres estar allí, quizá eternamente sin que ocupe nada mas tu vida. Estar a perpetuidad como estatua de mármol y ser parte del decorado.
Te perdonas a tí mismo por ir con la manada, como esa chica de falda corta de color rosa que habla en inglés, como ese rasta que no se quita las gafas oscuras ni para ver el menú en la entrada del restaurante. Te perdonas escojer el destino mas turístico en el mes mas turístico. Te lo perdonas porque para tí también es esa ciudad.
Echo de menos las grandes pasiones que quizá nunca he tenido. Compartir esa pasión con la ciudad tiene que ser algo tremendo, un revulsivo para el sentido.
Hace años me hubiese reído de mi percepción casi extrasensorial y la afectividad que al final producen esos trozos de piedra ... quizá me he hecho mayor y a medida que se apaga el oído se empieza a escuchar con el alma... así de cursi estoy.

Venecia aquí.

martes, 18 de agosto de 2009

La triste celebridad de Pánfilo

Confieso que cuando vi el primer vídeo, me reí mucho, a lo cubano, me reí a mandíbula batiente.
El segundo vídeo me dió tristeza, pensé en tanta gente que conocí allí, podrían haberse parecido, aunque no tuvieran que ver con mi vida, aunque no fuese un amigo o familiar.
El tercer vídeo, a pesar de la tristeza que subyacía aún, me hizo reir de nuevo. ¿En eso consisten las tragicomedias,no?.
Al final, recordé como era ser cubano en Cuba y ver aquello, estar delante de la historia; eso me hizo pensar de que debía reir como seguramente reiría si estuviese allí.
Así es ese lugar.
Ya lo dijo Tomás Gutiérrez Alea, ¿no?,
"Si Kafka hubiera nacido en Cuba, hubiese sido un escritor costumbrista"

Primer vídeo de Pánfilo:



Y entonces el héroe por accidente rectifica:





La mujer de Pánfilo da la cara:






Hay quien empieza a rentabilizar el asunto, a espaldas del pobre Pánfilo:



Al final, Pánfilo parece decidirse a sacar algo del asunto, después de unos y otros:



y queda el reggaetón:



Y el final de esta historia aqui

domingo, 16 de agosto de 2009

Punto de partida: Biel, Suiza

Suiza es un país aletargado, en un equilibrio estable que le da el confort, las verdes praderas, los inderretibles glaciales y el dinero en los bancos.
Puede ser tópico, pero palpable...
Una pequeña ciudad, a caballo de las suizas francesas y germánicas está Biel, que es mitad y mitad. Juntas pero no revueltas. Para mí que a los suizos eso de revolverse les va mal o seguramente lo encuentran de mal gusto.
Biel es una ciudad en que vas a un comercio y te atienden en francés, y lo que escuchas el resto del tiempo dentro de él, posiblemente es francés...luego caminas un par de calles mas, entras en otro comercio y esta vez sólo oyes alemán. Así es la ciudad. Sin dramas.Francófonos y alemanoparlantes conviven en la misma ciudad ignorándose mutuamente, quizá como mucho pensando unos, que los francófonos son unos estirados, y éstos de los alemanes, que son unos paletos.
Generalmente en las pequeñas empresas la gente se agrupa o emplea también por el idioma que hablan. Los grupos de amigos, salvo alguna excepción, está determinados por el idioma en que pueden mostrar sus escasos afectos o mas bien sus escasas muestras de ellos.
Aún así, no se respira un mal rollo, y la gente va despreocupada y a su ritmo por la calle. Es de las pocas ciudades suizas donde los inmigrantes son visibles, al menos en las plazas principales y es usual ver negros que van y vienen chapurreando el alemán o el francés. Algún latinoamericano en uno de esos bares de nombres tropicales que tienen y que a mi ojos parecen anacrónicos.
A pesar de lo puntual de sus trenes, de la ajustada y milimetrada burocracia, es posible que te dejen 15 días el coche en el taller de reparaciones, sin decirte qué tiene, o la linea de Internet de acceso del edificio estropeada durante mas de tres semanas.
Allí la vida también es posible, a pesar de ese esquema de vida de vitrina que tienen.
Por lo demás (y mas por la experiencia de amigos que viven allí que por mí), son cordiales, educados y...distantes.
Los paisajes son impresionantes. A veces tanto que no llegan a conmoverme por su irrealidad.
Salir del territorio suizo, aún pasando por el cantón italiano, Tesino, famoso entre los suizos por ser "italianos" y no hablar ninguna de las otras tres lenguas oficiales del país (alemán, francés y romanche), es sentir la sensación de "se acabó el orden" o "adiós a la limpieza de las calles" o, "empezaré a ver gente que grita y ríe". Me llamó la atención esto de las lenguas oficiales:
A pesar de que todos los impresos oficiales tienen que estar en los tres idiomas, en cada región, las señalizaciones están en el idioma de la región y en ningún otro. A menos que esa región esté compartida (como el caso de Biel).
No llegué a preguntar si alguna vez alguien había formado un partido independentista, me temo que no, o por lo menos, mucho ruido no habrán hecho... en el fondo son tan suizos todos ellos...

lunes, 10 de agosto de 2009

Un año ya


Hace dos días se cumplió un año de la existencia de este blog. El hecho de por si no es nada relevante. Aún me sigo preguntando si esto que escribo le interesa a alguien, pero a través de éste he seguido a quienes se han convertido finalmente en amigos, distantes, pero constantes.
Hay épocas en que se escribe mas fácilmente o otras en las cuales, como diría Nacho, sientes que no tienes nada que decir. Lo bueno es que al final todo pasa y seguimos comunicándonos con cuatro con quienes tenemos un buen rollo y que lo gratificante y enriquecedor es que te dan su punto de vista. Su visión de las cosas.
La vida es como un calidoscopio donde los cristales se mueven constantemente, y siempre hay una arista, un color que pasó inadvertido para tí, pero no para alguien. Conseguir la imagen mas completa de eso que se ve a través del tubo nos abre los sentidos a nuevas apariciones en ese aparato que como la vida no deja de moverse y mostrarnos cosas diferentes.
Un amigo me ha enviado una de las últimas canciones de Fito & Fitipaldis. A veces me siento un poco como el personaje de la canción, a pesar de eso ...¿estoy de vuelta?...nunca parece que lo esté, aún para mí todo tiene algo nuevo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

De Vuelta


Lo de volver tiene miga...comienzas a experimentar una apatía que no puedes trasladar al trabajo porque te pagan o porque te echan, pero tienes pereza para andar, pensar o escribir.
Llegué el lunes por la noche. Ayer comencé a clasificar las fotos (casi 2500) y a rememorar algunas historias transcurridas a lo largo de los 4600 km de coche que hicimos...
Pero la paliza valió la pena. Al final no sé muy bien por qué la gente le vota a Berlusconi, pero si tengo idea de lo mal que puede estar Italia (o mas bien los italianos) y lo curioso de algunos de sus comportamientos.
Sólo tenía el conocimiento que dan las grandes ciudades, Roma, Nápoles, etc pero tomar la carretera (aún por las autopistas), bajarte en un Autogrill y ver y escuchar a la gente que come allí, que se mueve por el país en sus vacaciones, o a su trabajo o a la casa familiar da muchas pistas...Si además te vas a algún pueblo perdido de Sicilia como Corleone o uno turístico pero sólo para los locales como Capo d Orlando, entonces compruebas cómo se comporta esa señora que va al mercado o qué hacen esos muchachos en la esquina.
Escribiré del viaje ... podría hacer una enumeración de los lugares a través de los kilómetros y mostrar la mayoría de las fotos turísticas que se hacen en los viajes...pero supongo que eso no tiene mucho atractivo.
Con las fotos me ha pasado algo curioso. Las que me podían reportar algo mas interesante que el valor de una postal bonita, apenas las podía hacer, o por un cierto respeto a la gente humilde o por el temor a la gente poderosa en algún sentido. Muchas, muchas fotos quedaron sólo en mis ojos, o hechas sin un encuadre correcto por hacerlas a hurtadillas mientras andaba por algún barrio caliente de Palermo. La mayoría de gente dentro de su casa, con sus pobres enseres, con la puerta abierta o tíos de gafas negras apostados dentro de un coche o en alguna esquina, o tal vez las de ése tío con pinta de cerdo, medallón de oro, sudoroso y grasiento como el ejecutor de la mas baja clase. Había de todo.
He estado muy tranquilo (nada de ir armándola por ahí, como dice Juncal), tan relajado y poco estresado que mi propia mente me buscaba trampas para perder lo que no había perdido. esto de las dosis de estrés son como una droga que a veces el cuerpo se resiste en abandonar.
He comido como hacía mucho tiempo que no hacía, las mejores pastas (mi plato favorito) y las mejores pizzas...los casi mejores embutidos (si no fuera por los de Segovia o los de León..)...en el sur la mejor comida, la gente mas amable, las ciudades y pueblos mas pobres, los precios mas baratos... en el norte no tan espectacular la comida, la gente no tan amistosa y los precios que cuadriplican los precios del sur.
La compañía del libro que leía, La Camorra, me permitió ver cosas aparentemente escondidas tras simples gestos que observas. No me refiero a la mafia o la camorra o acualquiera de las múltiples denominaciones que tiene el crimen organizado. Me refiero a esos rostros de la gente que vive del trabajo esclavo que esa mafia le brinda, abandonada por el estado, trabajando en fábricas clandestinas de ropa y zapatos, que no son esclusivas de los esclavos chinos que son negociados por la mafia china con la local, sino la de miles de italianos que también trabajan en ella.
Es Italia un gran mercado del consumo ilegal y se comenta que hasta las grandes firmas de ropa utilizan ya esas fábricas para sus "producciones legales". Al final la prenda falsa que vende ese inmigrante (o no) en el mercadillo es confeccionada por el mismo obrero ilegal en un sitio donde hay que subsistir de alguna forma.
Bueno, para no ponerme demasiado profundo, creo que he aprendido mucho mas que esos murales que se ven en las iglesias de Florencia, aunque también disfrutara de una casi historia del arte, que iba desde los rastros dejados por griegos, árabes y romanos de la
antigüedad en el sur hasta las maravillas del renacimiento dejadas en la Toscana.
Habrá historias ... cuando logre recuperarme de la vuelta.