martes, 28 de abril de 2009

Orígenes


A pesar de machacar con el libro "Los hombres que no amaban a las mujeres" y de que trate de engancharme como a la mayoría de los mortales, excepto a Fátima y a mí (que gente tan rara, no?), me cayó en las manos (regalado por mi cumple) el libro "Orígenes" de Amin Maalouf.
es una historia familiar, la de los Maalouf, desde su origen en el Líbano hasta los caminos que llevaron a parte de la familia a emigrar a Cuba y a Estados Unidos.
Me picó la curiosidad de cómo se sentía un inmigrante a Cuba (estamos hablando de 1918) y me enfrasqué en una lectura apasionante, que el autor va descubriendo cuando realiza un viaje a la Habana en el año 2000 y algo y empieza a buscar el rastro familiar a partir de una visita al cementerio.
No sólo la historia familiar es una aventura, sino su misma búsqueda en ése (para él) país lejano.
Me fascinaba el impulso que le motivaba encontrar cosas como una letrero del negocio familiar, la casa donde habían vivido e incluso las razones por las cuales sus parientes habían tomado unas decisiones y no otras.
Una casi disección del pensar de aquellos inmigrantes, que llegaron a tener un puesto notable, entre los comerciantes de la isla.
El mismo autor reconoce las cosas que les podían haber seducido de esas tierras y él mismo se ve envuelto en una vorágine de sentimientos, percepciones y estímulos que le llevan a pensar que él también se podía haber quedado allí, y que a pesar de que Medioriente queda muy lejos de esa isla tropical, la frescura de su gente recuerda esa frescura de la gente en ciertos países árabes.
Quizá este libro me ha hecho pensar mucho en mis orígenes (de los cuales no he tenido mas que una curiosidad superficial).También yo provengo de una familia que se movió mucho, desde sitios tan diversos como una aldea (entonces) del país vasco francés:Hasparren, hasta sitios tan inesperados como Haití y mas tarde Cuba (cuando huían de la liberación de los esclavos haitiana). Alguno también que murió construyendo el canal de Panamá y finalmente Estados Unidos y España.
Pero bueno, eso es para otra entrada quizá.
No les desvelo la trama, sólo comentarles un episodio donde se puede ver a una actitud de algunos cubanos que ya reflejé aquí cuando mi primer viaje a Santiago de Cuba. La experiencia es casi idéntica:

Maalouf está frente a un edificio en la Habana, el cual piensa que puede ser la antigua casa de sus parientes. No está seguro, es la calle, pero los números no coinciden. Está en la acera de frente, y con los dedos de su mano trata de encuadrar la visión para ver si se le parece a una antigua foto.
En el balcón hay una mujer negra que le mira. Y después de un momento, le grita preguntándole que qué busca. Como la conversación es imposible por el ruido de la ciudad y el mal español de nuestro escritor, la mujer desaparece dentro de su piso por un instante y le tira la llave de la casa para que suba y le explique.

No conozco ningún sitio en el mundo donde eso fuese posible.
Leedlo, no os arrepentiréis.

sábado, 25 de abril de 2009

Homer Soprano descansará unos días


Alberto ha hecho sus deberes de la semana ( con voz de Tony Soprano; esto de hablar en tercera persona suena fatal). Ha respondido todos los comentarios de cada una de las entradas (por si queréis leer qué chorrada les ha respondido) y se tomará unos días de descanso.
Dice que disfrutéis y seáis felices.

viernes, 24 de abril de 2009

Amor adulto


Cuando uno se enamora, pierde el sentido de las cosas. Las engrandece, se monta mil historias. La ilusión lo abarca y distorsiona todo. Por eso es tan atractivo.
Seguro que hay una explicación química del asunto, pero desechémosla de momento.
Cuando algo se empieza a convertir en amor, me refiero al que parte de ese enamoramiento (hay otros que parten desde otras vías) empieza a rendirse casi incondicionalmente. Incluso pueden ver los errores, las faltas, los resquicios ocultos en ese objeto amado. El amor empieza a convertirse en esa entrega donde uno interactúa con el otro, que a su vez le brinda algún tipo de realización personal. Cada uno es un espejo para el otro y la premisa de que eso funcione (adultamente) es que esa relación se establezca con alguna reciprocidad.
Que "el amor verdadero no pida nada a cambio" me parece una gilipollez o una frase hecha.
Todos tenemos una relación de intercambio, de presencia, de poderse "ver" en el espejo del otro. Si no existe esa interacción entre dos, es otro tipo de sentimiento (muy respetable para quien lo quiera, o lo aguante o le satisfaga, de masocas está lleno el universo).
Debería bastar descubrir la "ilusión" falsa, que no la realidad para que ese falso sentimiento desapareciera. Pero la maquinaria humana es poco exacta o quizá tan sofisticada que tiende a convertir la "ilusión" en "realidad", dejándonos una sensación de frustración, de no haber podido trasformar una cosa en otra. ¿Se nos ocurriría trasformar el fuego en agua o el sentimiento de un comerciante cuando entramos a su tienda? ¿le pediríamos que sintiera aversión a que compráramos?.
La mente es complicada, lo sé, pero hay reglas básicas para navegantes. Tratemos de aislar la realidad de la ilusión.
También alguna vez sentí que por mucho que diera, que me esforzara, me quedaba corto en lo que recibía. Traté de convencerme de que quizá pedía demasiado, que todos no entregamos lo nuestro por igual... puse parches, me autoculpé...
Al final llegué a la conclusión de que sólo hay amor entre iguales.
Entre dos que estén dispuestos a entregar de sí.
Lo otro es otra cosa.

Perdonad que hable lo obvio, a veces es bueno repetirlo como un mantra.

jueves, 23 de abril de 2009

Reclamo


Ayer cuando salía de comer, de uno de los restaurantes de mi trabajo, pasé por delante de la peluquería (que también pertenece a mi trabajo). Aquello mas que un sitio de curro parece un parque temático o un centro comercial.
Iba con dos colegas, unos chavalines programadores con quien me llevo muy bien y a quien es fácil de sorprender agradablemente o escandalizar incluso. Las chicas son menos escandalizables (quizá por ser mas listas ... o no, no vamos a entrar en el topicazo de los sexos).
Delante de la peluquería, en la en la enorme vidriera había un cartel que decía:

Por sólo venir a conocernos te regalamos una crema hidratante, de manos o de cara

Inmediatamente, les pedi a mis coleguis que me acompañaran, sin darle mucho tiempo a que me preguntaran para qué.
Entré en aquel salón y fuí estrechándoles la mano a cada una de las chicas que estaban trabajando alli. Les decía mi nombre, e incluso el nombre de la empresa para la que trabajaba.
De refilón veía a mis compañeros que estaban un poco azorados, pero que aún permanecían en medio de aquello.
Una vez concluída mi ronda de presentaciones, me paré en el centro y les dije:

- Y bien, ya nos conocemos, ahora vengo por la crema hidratante para mi madre.

Después de unos segundos de silencio, una de las oficialas, mas seria que el resto me dijo:

- Hombre esto es si entra y se corta el pelo con nosotras...

- ¿Con todas a la vez? - pregunté con una sonrisa- Para ello tendremos que esperar al mes próximo que esté en mejor forma mi pelo...

Como ya para entonces mis colegas habían desaparecido, decidí dar media vuelta y marcharme.
Allí estaban ellos enfrente, con unas risotadas...
Iba a explicarles que realmente quería la crema hidratante para mi madre, que es de esas cosas que les hace ilusión a las señoras muy mayores cuando vi, en la vidriera de al lado de la peluquería, esta vez una farmacia ... otro inmenso cartel que, con unos cuerpos proporcionados, perfectamente depilados y bronceados rezaba:

Gel de depilación ultra. Depila y Broncea. Ven a compartir nuevas sensaciones con nosotros...

Me faltó coraje esta vez... no fuese que la decepción de quedarme sin uno de aquellos cuerpos fuese insoportable.

miércoles, 22 de abril de 2009

Cada mañana

Que me sorprenda su sonrisa quiere decir que no sonríe a menudo. Mas bien nunca sonríe.
Al llegar, sé que se percata que estamos allí, pero esquiva su mirada cuando nos saluda y nos pregunta que qué vamos a tomar.
Cada mañana, o mejor dicho, casi cada mañana nos sirve un café y croissant a la plancha. Ya conoce cada uno de nuestros gustos y se anticipa a lo que vamos a pedir, lo sé, aunque pregunte.
Me resulta anacrónica verla allí, en esa cafetería de cristal y acero y no en un bar cercano, de barrio, participando de mi vida o de su vida conmigo. O con el resto de los parroquianos.
Rara avis en estos sitios despersonalizados que se montan las grandes empresas.
Admiro su eficiente rapidez, atención y su fantástica memoria.
Ni una gota de café se derrama, ni olvida los azucarillos.
Aparentemente, tras un trato seco, hay una mirada que dice y conversa, que habla de que te reconoce, que te saluda mas allá de los buenos días de rigor. Sólo cuando esa mirada se permite.
Puede que esté casada. Puede que sea soltera, que cuide de sus padres mayores, en un modesto piso de Aluche con mesa camilla y mantel de punto.
Puede que haya abortado dos veces, de aquél sinvergüenza que iba y venía cuando tenía que ocultar algo de droga en su casa, y le pedía que por favor se lo guardase, que tenía la pasma encima.
Después que me sirve el café, me mira de nuevo y a mí me avergüenza que espere mi aprobación cuando siento que debería yo pedir la de ella.

Hoy algo ha pasado.
Hemos entrado en grupo, ha mirado hacia nosotros y ha sonreído por primera vez.
Hoy al menos me siento menos avergonzado y feliz.

martes, 21 de abril de 2009

Hay gente ...


A veces encuentro gente interesante. Aunque estoy convencido que detrás de cada uno por simple que parezca puede haber un universo por descubrir.
Conozco un tío con quien apenas me relacionaba. Por la complicidad que da el cigarrillo que se fuma casi clandestino, robando esos minutos al trabajo, esos minutos que nos hacen sentir culpables y prófugos, le conozco.
Supongo que hay mucha gente que se siente como yo: culpable y prófugo cuando me bajo a fumar un cigarrillo a la calle.
El tío en cuestión parecía de una simpleza casi rústica. De hecho, la primera impresión que da es la de alguien que puede ser un paleto, vestido de domingo y recién duchado. No hay nada peyorativo en ello. Supongo que yo, frecuentemente tengo pinta de no estar duchado, si llevo el pelo largo y no me he afeitado un poco la barba en el cuello. Es sólo una imagen.
Ante algún comentario (creo recordar que algo comenté yo), sus respuestas eran simples, casi monosílabas y directas. Eso me cae bien. Al menos lo directo de cualquier respuesta.
En varias sesiones de tabaco supe que lo que realmente disfrutaba era vivir en el campo, participar activamente de la naturaleza. Que tenía un curriculum de trabajar en refugio de perros abandonados o de aves rapaces malheridas.
¿qué hace un tío así en esta empresa? - le pregunté.
Se encogió de hombros como toda respuesta. Lo cual me dió por especular cualquier respuesta. Con ese gesto me había dado permiso para ello, ¿no?
Después han venido otras historias, de educador de disminuídos psiquicos, niños con problemas de conducta, etc.
Algo me hace pensar que he envejecido.
No sé si creérmelo todo.
¿se puede ser ecologista consecuente, filátropo con los necesitados y todo eso al mismo tiempo?
Quizá mi reserva es porque esta idea del "hombre nuevo", me fue inculcada de niño y en poco tiempo descubrí la falacia de su construcción.
Me resulta mas creíble alguien que peca de canalla en algo. Alguien que tiene una pequeña villanía oculta, que es quizá buena persona, trabaja para ayudar a los demás, pero no tiene conciencia ecologista.
Quizá en la tercera conversación, conozco de su novia, de los hijos de su novia y de su dedicación a esa relación porque le da lástima romper una relación que tiene niños de por medio (aunque no sean suyos). La inocencia de los niños le conmueve hasta las lágrimas.
Ya para entonces ese comportamiento de mártir no es que me fastidiara (el tío se ve una buena persona y a mi me empieza a entrar una indiferencia total o quizá la aceptación desinteresada), es que lo miro con el recelo que se puede ver a alguien que lleva cilicio o que se fustiga.
¿O que es ya el cinismo me invade como al resto de la gente y no puedo identificar a alguien químicamente puro?
Creo que estoy condenado a seguirle dando una oportunidad de conocimiento (de su persona claro), mientras me siento culpable y prófugo por ese cigarrillo.

sábado, 18 de abril de 2009

Feliz Cumple, Fátima!!!


Después de pasar toda la tarde rompiéndome la cabeza y buscando un regalo para alguien (unas flores? a que dirección?, si le preguntas ya parece sospechoso...), he estado husmeando en Internés...muchas chorradillas en inglés y pocas que me gusten...en fin, creo que el mejor regalo será dejarle unas letricas aquí o en su blog.
Para la realmente vocacional matemática, bloguera vivencial, aguda fotógrafa, madre de calabacita y valiente mujer,le deseamos desde aquí:

MUCHASS FELICIDADES!!!!




Esperamos celebrarlo si hacemos una quedada en Madrid, Asturias o Cataluña...(Buenos Aires y Miami nos pilla un poco a desmano)

Y ahora, el regalo quizá mas ridículo (en el sentido de hacer el papelón)...pero del ridículo también se disfruta no? Seguro que apreciará nuestro esfuerzo :-)
Sé que no es muy cómodo,pero sólo necesitáis un micro(los portátiles suelen tenerlos incorporados) y poner como dirección de destino Fátima y como remitente vuestro nombre. Asi todas las grabaciones quedaran en el mismo sitio variando sólo el nombre del remitente, tendréis la dirección de donde está (lo del correo no funciona bien).
Os animo a que grabéis un mensaje para Fátima o una canciocilla de felicitación.
A mi me ha quedado fatal, a ver si probáis. Sólo tenéis que darle al botón de next del cuadro de abajo (si no, envia una grabación standard) y en la siguiente tenéis para grabar a la izquierda.

La mía se pueden escuchar en: (los vuestros también después de grabarlos, cambiando alberto por el nombre que hayáis dado)
Bueno, ahi os dejo eso....

Besotes Fátima

miércoles, 15 de abril de 2009

Sin Primavera

He llegado a la conclusión que este año alguien nos ha robado la primavera.
Pensé que el mal fario del año pasado no nos perseguiría, pero aquí está, así que mejor recomponer la mirada en otro sitio.
Frío, lluvia, amigos que se van al paro, recuerdos indeseables, las noticias de desamor, que aunque ajenas, me joden.
Había aceptado el otoño de la primavera, pero otra cosa es que la hagan desaparecer. Joder no me sale el mantra! (esto es para los que piensen que en las entradas anteriores estoy contenido)
No estoy deprimido. Estoy cabreado.
Y encima esto. ¡Qué fuerrrrrte!.

(por suerte esto último es de coña, pero ésta hace daño hasta en broma)

lunes, 13 de abril de 2009

Londres II


Después de mi primera excursión a Londres. Volví muchas veces. Recuerdo la segunda o la tercera vez quizá.
Trabajaba esta vez para una empresa inglesa-americana. Uno de estos inventos de las .com, que pagaban muy bien, y que al final no producían nada que tuviese valor.
Quienes estén relacionado con el mundo de Internet, sabrán recordar aquella época.
La empresa en cuestión sacaba básicamente el dinero de la cotización de sus acciones en la bolsa, que para los neófitos (o mas bien para las personas normales, comunes y corrientes), es una gran juego donde unos titulos (correspondientes a compañías o empresas) suben y bajan de valor, sin que uno sepa muy bien por qué y por caprichos tan frívolos como una cena que se produce entre la heredera de Hilton, Paris Hilton y un imbécil de pelas o un imbécil pringao. Digo imbécil por la natural consecuencia de cenar con quien se menciona anteriormente. Las acciones relacionadas indirectamente con esta señorita o su entorno pueden subir o bajar, en dependencia de la especulación que se produzca alrededor de la cita.
Bueno, todo esto puede ser objeto de otra entrada.
El caso es que estaba allí, en una compañía que gastaba 3000 dólares en cada silla donde nos sentábamos, que tenía un jet propio para las reuniones de sus ejecutivos y en la que básicamente se hablaba de dinero, acciones y de competencia, ¿que asco, no?
A pesar de todo ello, no ha sido el sitio donde mas gilipollas me he encontrado.
De hecho, mis compañeros españoles eran cojonudos y gran parte de los ingleses con los que me relacionaba también.
Curiosamente en otros sitios donde se habla menos de acciones o dinero he encontrado mas gente interesada en el Audi o el BMW o en el partido de golf del fin de semana.
La oficina estaba en una céntrica calle de Londres: Glasshouse, muy cerca de Picadilly Circus. Era un edificio viejo, remodelado y en su interior sólo se veían mesas de cristal y aluminio, enormes pantallas planas (que en su momento eran una novedad) y las dichosas sillas de 3000 dólares. Una mezcla de acero y acrílico a las cuales no le encontraba ninguna gracia.
Como parte del snobismo de la compañía consistía en dotar a las oficinas por todo el mundo, de mas o menos un mobiliario similar, etc, el director de España y yo nos gastamos una pasta buscando gilipolleces que se parecieran lo mas posible y que por el mínimo sentido del decoro no salieran por el precio que nos las vendían las tiendas que habían dotado al resto de la compañía. Preferíamos emplear ese dinero en comprar un futbolín cuasi profesional o pasar todos los de la ofi un fin de semana en la playa.
En la oficina de Londres había todo tipo de personajes. En su mayoría jóvenes de 25 a 35 años, mayormente profesionales del mundo de las finanzas, el periodismo o la informática.
Con ellos era mas fácil entenderse que con los pejes mas gordos (mas concienciados con el dinero).
Aunque toda aquella gente tenía que ver poco conmigo, me aceptaron como espectador (quizá ellos pensaban que yo también era partícipe de aquello) y me sentía bastante divertido mirando un zoo sin menospreciar a nadie, ni por debajo de unos ni por encima de otros.
Creo que fue de esas raras ocasiones en que uno se siente un extraterrestre bueno que observa.
Recuerdo una noche que salimos de la oficina. El grupo de los pejes gordos me había invitado a una cena, que no pude rechazar por ser la primera. Fuimos a un elegante sitio cerca de la zona y estuvieron hablando de los planes futuros, de la competencia y de lo mal que lo había pasado el grupo después de una borrachera en una reunión en Bahamas. Yo sonreía educadamente y me aburría como Dios.Después de la cena, el puro (creo que era mas una pose que el placer) en el pub de la esquina con un whisky doble. A esas alturas de la noche (no muy tarde), recuerdo la propuesta de un gordo, colorado de cara, que propuso ir a un local de streaptease. Ya para entonces yo pensaba que ya estaba bien mi labor sociológica de observador de gente rara, así, que a pesar de las insistencias de dos de las chicas ejecutivas (faldas negras, chaquetas negras, alma negra) me despedí lo mas discretamente que pude.
Después de andar dos calles, recibí una llamada telefónica de un ingeniero técnico con quien había establecido cierta complicidad en la oficina.
- ¿aún sigues con esos compradores de viagra?- me dijo nada mas responder.
- No, voy camino al hotel, les he dejado en expedición de culos y tetas...- le respondí.
- Vente a la discoteca Limelight, que estamos los "cool" de la compañía.
Como casi ese grupo me despertaba mas simpatías y estaba decidido a explorar en una noche todo el entorno de trabajo, me fuí allí.
Efectivamente. Gran parte de mis colegas, los mas jóvenes estaban allí, agrupados alrededor de una barra e iluminados con alguna luz siniestra que hacía juego con la antigua iglesia que albergaba la disco.
Después de algún cubata y un intento de conversación en medio de ruido infernal de la música, la chica que mas maja me parecía y que resultó de las mas cercanas a mí , sacó un frasco pequeño con pastillas de varias formas y colores. El grupo se empezó a servir de aquello mientras yo miraba impávido sin atreverme a preguntar qué era.
- ¿no quieres?- me dijo sosteniendo una de aquellas píldoras en los labios
- no, le dije yo, ya tengo suficiente con mi vitamina C de las mañanas.
Asombrosamente, para cualquiera de los dos grupos que había visitado aquella noche, mis respuestas simples y directas les hacían gracia.
El sudafricano del grupo después de un rato de preguntarle por el aparheid (era un tío bastante interesante) y de sus recuerdos allí, me propuso hacer un trío (sexual supongo, threesome) con la chica de las pastillas en su piso.
Juro que no hay un juicio moral en nada de esto. En serio. Quizá de extrañeza, no de moralidad (que me parecería absurdo).
Entonces me sentí como el yanqui en la corte del rey Arturo y me dije...
¿qué carajo hace un cubano yo en un sitio como éste?
Creo que ha sido la única reflexión de identidad patriótica que he tenido en 20 años.

viernes, 10 de abril de 2009

Crucifixión


Éste es Rajoy que le clavan a la cruz en el Gólgota. Ve que a su lado está crucificado Francisco Camps y le pregunta: "Oye, ¿y a ti por qué no te han puesto clavos?". Y le responde Camps: "Es que a mí me ligan con Correa".

tomado de un comentario en Mi mesa Cojea

miércoles, 8 de abril de 2009

¿Quién me presta una escalera?


Sale el sol en Madrid, aunque se mantiene frío. En el metro apenas hay nadie y tengo la sensación de que la penitencia de Semana Santa la hacemos 4 gatos. Me leo las noticias en los periódicos del metro y el anuncio del Lidl me hace sonreír: Delicias de Semana Santa. ¿pero no se supone que esta semana estemos jodidos y penitentes? Estos alemanes impíos...

Paso las páginas y me leo un pequeño artículo acerca de expresiones comunes y su origen religioso.No está mal, aunque en el uso no sepamos el origen y además su sentido se haya pervertido por el paso del tiempo...

Yo estoy de putamadre, a pesar de constatar que mis amigos del blog, siempre que escribo algo, piensan que me sucede a mi...

Ayer escribía una entrada, no sólo por el otoño de primavera que tenemos (hoy mejor) sino por hago que le ocurría a una amiga...

No sé si avergonzarme de que piensen que me pasa a mí o dejar de explicarlo y disfrutar del despiste...Eso me cuesta ...nunca pude dar a entender lo que no era, siempre preferí callar o dejar que piensen lo que quieran por omisión.

En fin...que se abre un horizonte de 4 días de promesa campestre, quizá con lluvia quizá no y eso al igual que no ir al cole es suficiente para mantenernos jóvenes y esperanzados.

Se agradece que este año tenemos menos procesiones en la tele (aunque nunca se sabe con qué nos van a castigar estos días que quedan). Y supongo que los que disfrutan de la pasión viviente estarán de fiesta pasional.

Cuando llegué aquí me sorprendía la irreverencia conque se trataba a la religión, venía de un país comunista, que a pesar de ello no tenía ni la mitad de los chistes ni las expresiones ("Te voy a dar una hostia"- me parecía genial)contra de una religión en la que todos habían sido educados (quizá por eso).

Tengo amigos católicos, de misa, y os aseguro que no tienen nada que ver con lo que dice Monseñor Rouco Varela. No sólo tienen mi respeto, sino que me corto de expresar delante de ellos cualquier cosa que denigre su creencia. Lo mismo lo haría con un musulmán.O un budista.

Lo que no comparto es el intrusismo de ninguna organización, religiosa o no, en la opinión que debemos tener de algo, de una forma impositiva, y sin reconocer el derecho a pensar diferente. Eso me parece fascista.

Aunque sigo respetando que cada cual crea en lo que quiera, o sienta o necesite para vivir; he llegado a entender la reacción anticlerical, pues también sufro cuando la iglesia (que no la religión) trata de darnos por el culo, o decidir qué debemos hacer o pensar, exhibiendo una moral hipócrita.

Deberíamos pedir una escalera, pero para quitarles las subvenciones a la iglesia, en un país laico como éste. Para quitarles esas emisoras que adoctrinan, al menos quitarles el carácter de "imparciales" o "en aras de nuestra cultura cristiana". Quitarles la falta de respeto hacia sus mismos creyentes, haciéndoles pensar lo que políticamente mas les conviene.

Pos eso...¿quién me presta una escalera?

martes, 7 de abril de 2009

El otoño de la primavera


Amanece frío en Madrid, nublado y amenaza lluvia.
La semana Santa nos trae el tiempo del otoño de la primavera.
Así pasa en la vida a veces. Estamos quizá en nuestro mejor momento, en la plenitud de la madurez y sufrimos una época de grises y fríos, de lluvias, esperadas o no que nos hacen replantearnos una estación, que siempre es así. Que conlleva el pesar.
Las heladas de la semana pasada en Segovia, arruinaron los brotes de las hortensias y de la parra virgen.
Sólo tiene que perder el que algo posee. Sólo tiene que sufrir el que hago vive y disfruta.
Personalmente lo encaro como el típico chaparrón que anuncia la temporada que viene. El buen tiempo.
Si otros no aprecian sacar lo mejor de mí, no me siento respondable yo, ni siquiera responsabilizo a nadie.
Las frase de "las cosas son como son" que resulta un sinsentido, da la sabiduría de un koan zen. Todo tiene su ritmo y cause...las aguas corren y fluyen y en gran parte no depende mas que de nuestra geografía de vida, ya tan formada por el paso del tiempo.
Entristecer es algo tan normal como reír. Ser feliz es tan natural como sentirse infeliz a veces.
Lo único preocupante en la vida es que nada pase, que la secuencia sea planificada o que nuestra pobre geografía sea tan plana y aburrida como esos terrenos desiertos que no conducen a ningún sitio y que pueden pertenecer a cualquier lugar.

viernes, 3 de abril de 2009

Aeropuertos: Madrid Barajas

Buen viaje Zoe... Gracias por los afectos y por las risas

Sensualidad

La casi promesa de volver a escribir, cuando ZoePé me abandone (quedan pocas horas) ... he estado poco tiempo delante del blog o comentando a los amigos.
Ahora en la extrañeza (de extrañar o echar de menos), me sentaré de nuevo con vosotros.
Entre tanto, he encontrado este antiguo vídeo de Cindy Lauper, que me gusta a pesar de que no se parece nada a ella, siempre tan disfrazada (que me gusta también). Es increíble la sensualidad que logra transmitir...¿y por qué nos gusta? ¿por qué nos gusta la sensualidad de algo o de alguien? ¿qué prometen esos movimientos sinuosos y esas miradas? No creo que tenga que ver enteramente con el sexo. Ya me diréis.
The world is Stone, por Cindy Lauper.



Corrector de estilo: ZoePé. :-)